Mi nombre es Antonella, tengo 31 años, me dicen Tuchy y de profesión soy diseñadora gráfica.
Estudié diseño (en U.A.I.) porque las cosas impresas son mis favoritas, pero el espacio de la comunicación digital llegó a mi vida hace 7 años para quedarse.
A medida que fui trabajando con distintos rubros, fui entendiendo que cada marca, por más chica o grande que sea, necesita tener claras las bases de su comunicación para conectar y convertir.
Hoy, casi 2026, me encuentro ayudando tanto a profesionales como a agencias a crear estrategias de comunicación digital 360° y contenido para sus redes.
Podría contartelo yo pero prefiero que te lo cuente quien hace ya 2 años trabaja conmigo como coequiper en su agencia. Estas palabras son de Sara Ramirez, la dueña de @hackeatualgoritmo
Primero que nada saber que teníamos la misma visión en cuanto a formas de trabajar. Más allá del talento a mi me gusta mucho focalizar en que trabajo con personas que les gusta trabajar en equipo y con consciencia y además que están dispuestas a seguir aprendiendo. Cuando en su momento hablamos, vi que había talento y ganas.
El elegir personas antes que trabajo, me permite esta liviandad de saber que mientras ambas partes así lo quieran seguiremos trabajando juntos. Al mismo tiempo de ver que el talento que tenés era un hecho y que la responsabilidad ante todo se cumplía. El ser resolutiva. Me trajo lo que buscaba en vos que es poder delegar.
Al equipo te integraste muy bien, como si ya estuvieras hace tiempo. Entendiste los procesos al toque y así mismo también las necesidades de los clientes. Muy veloz e inteligente para captar las ideas y los procesos.
En cuanto a la comunicación hay una línea clara por donde ir, un norte, donde es más fácil guiar al cliente para que cumpla con los objetivos. A nivel estético un cambio radical y súper profesional.
Si otra agencia pediría referencia diría que Tuchy no va a ser “una diseñadora más” que ella es parte fundamental de la visión o comunicación de la marca en la que este a cargo. Su responsabilidad y emoción ante el trabajo hace que su rol sea realmente un alivio para quienes buscamos formar equipo en quien delegar con la tranquilidad de saber que todo se está llevando a cabo. Un rol estratégico pero sobre todo clave para cualquier equipo.